ADVERTENCIA: Lo escrito a continuación es reflejo de un momento nostálgico, producto de un aburrimiento momentáneo. Cínicos, abstenerse. Melosos, adelante:
Me siento rara. No es que me esté llegando la pubertad, ni nada por el estilo. Es una extraña sensación la que siento. Mejor dicho, es una mezcla. Desconozco el contenido de la mezcla, pero sí estoy segura de que está compuesta de varios ingredientes. Hasta el momento, el único que pude identificar es el de sensación de hambre (donde está la chica de las empanadas????), pero ese es el más fácil de deducir. Se me complica darme cuenta de los otros, esos que empiezan a molestar todavía más ahora que está sonando Yellow. Pero, en lo profundo de mi inconsciente, sé perfectamente de qué se trata. Es algo que yo resumo como "vértigo". Nunca antes había sentido ésto, hasta este año, este año atípico, tan distinto a todos los demás. Este año en el que tuve q hacerme responsable a la fuerza, cumplir con 8 horas de jornada laboral, fichar, calcular impuestos, tener jefa... y todo eso tan extraño! Y yo, que nunca me imaginé a mi misma adaptada a semejante situación, lo hice, me acostumbré y hasta duré siete meses... Siete meses!!! Hasta me afilié al sindicato!!!! Yo que nunca pensé estar en una misma oración junto a palabras como "afliada" y "sindicato" y sin embargo, lo hice. Yo, que pensé que iba a trabajar sólo por dos meses, para ganarme unos mangos antes de empezar la facultad, y sin embargo, heme aquí, siete meses después... Con un manojo de anécdotas, y otro descubrimiento de mi persona: el saber que adentro mío existe un ser cursi, meloso, y enamorado... Basta de confesiones, tengo hambre. Ah, me olvidaba: chau cine, te voy a extrañar!



